viernes, 8 de abril de 2011

Pipaluk Lake






Pipaluk Lake:"Mi trabajo tiene su inicio en los experimentos con el vidrio de ventana o vidrios de uso doméstico industrial, que se colocan en un horno junto con hojas de metal y alambre. Durante el calentamiento del horno a una temperatura de alrededor de 800 grados, la gravedad es un factor que contribuye en el proceso formativo a través del cual las hojas planas se convierten en formas. La temperatura alta también hace que la mezcla vital con el cristal de los óxidos de cobre, latón y hierro, que le dan carácter al vidrio y el color de la misma. Para producir tonos específicos se pueden agregar distintos pigmentos metálicos, ácidos, sales o compuestos orgánicos a la mezcla. Las marcas o huellas dejadas en el cruce de los metales crea un patrón aleatorio, que también dice algo de cómo fue hecho.
Mis ideas, la mezcla de los materiales y su capacidad para transformar unos a otros en el horno caliente: aquí es donde mi área de interés real se encuentra - en el punto de cruce entre el arte, la artesanía y la ciencia.
Deliberadamente minimizando los medios a mi disposición  puede maximizar el potencial natural expresivo de los materiales. Esto proporciona un marco en el que las cualidades inherentes de los distintos elementos pueden estar expuestos.
La innovación es la fuerza impulsora de este proyecto, cuyos resultados hasta ahora se han manifestado en forma de objetos, esculturas, platos, tazones, adornos de pared y los módulos de ventana. En términos generales, mi dogma tiene más que ver con la forma en que manejo el vidrio que con lo que puedo hacerse de ello. Durante el proceso creativo, tiendo a preguntarme: '¿Qué pasa si ... Y veo ante un sinfín de posibilidades sin explorar."


El artista danés Pipaluk Lake ocupa una posición única en la escena internacional del vidrio. Su intensa experimentación con las cualidades expresivas del vidrio como muy pocos en el mundo del vidrio. Durante varios años ha desarrollado una técnica que consiste en calentar las hojas de vidrio suspendido o apilados sobre una estructura de metal en un horno para que el vidrio ablandado comienza a fluir. El proceso en el horno es sólo parcialmente controlable, por lo que la pieza terminada encarna un alto grado de probabilidad, con claras huellas de la forma en que fue creado.