domingo, 13 de marzo de 2011

Guillermo Lastra



Guillermo Lastra, una vida dedicada al vidrio
Willy es un soplador que ha dedicado su vida al vidrio, se define como un “obrero del arte”.
Vive en Berazategui, que es la Capital Nacional del Vidrio y queda en la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

¿Cuál fue tu primer contacto con el vidrio?
La primera vez que vi trabajar el vidrio fue en la Cooperativa
“El Progreso” a los 14 años. Sentí que estaban todos locos al trabajar con fuego y vidrio caliente, hasta que yo me convertí también en un loco como ellos. A partir de ese momento y hasta el día de hoy continúo trabajando el vidrio soplado desde hace ya más de 36 años. Por eso, para mí “El Progreso” es mi segunda casa y mi primer trabajo y espero que sea el último. Dentro de la fábrica me dedico a trabajar en la copa fina, donde me especializo en hacer modelos exclusivos.

La Cooperativa “El Progreso” es una fábrica de vidrio soplado que se dedica desde 1947 a la elaboración artesanal de productos de vidrio y conserva las técnicas milenarias del modelado a mano del vidrio. Se elaboran productos de cristalería fina, cristalería para gastronomía, productos de iluminación, regalos, perfumería con las mejores materias primas, etc. Sin duda, cuenta con un excelente vidrio.


No son suficientes las horas que pasas trabajando con vidrio en la fábrica, ¿cómo llegó la decisión de montar un taller en tu casa?

Pensando en el futuro, me queda poco para jubilarme y no sé si voy a poder seguir sacando vidrio y elaborar mis piezas en la cooperativa, como hasta ahora. Por eso, quiero que la transición sea progresiva y no perder el contacto con el vidrio. Quiero seguir jugando en mi taller elaborando mis propias piezas.

En su taller se puede ver ese juego del que habla, arma lámparas con botellas de colores y vidrios soplados, con mucho color y formas no convencionales. Es el espacio en donde sale de la monotonía de la forma y la  transparencia que tiene en su trabajo.

¿Quién es tu referente en el vidrio soplado?

Rosendo Tellechea, Maestro Soplador argentino que reside actualmente en España. Él me brindó toda la experiencia en la construcción del horno, ahí fue donde aprendí que el Maestro Vidriero no sólo debe elaborar sus piezas sino construir su propio horno y conocer sus secretos, sus tiempos... Entonces uno realmente es un Maestro cuando se conjugan las dos cosas. Mi mayor reconocimiento se lo brindo a él.
Gracias a Rosendo Tellechea pude montar el horno que tengo en el taller de mi casa en donde actualmente estoy dando clases. Estos años los quiero dedicar a la docencia, confiando en encontrar en el camino a gente apasionada por este material único que me ha dado tanto. Mientras tanto quiero seguir jugando y divirtiéndome con lo que hago.

3 comentarios:

ADRIANA dijo...

Es espectacular!!!!Me gustaría en algún momento tener la posibilidad de aprender a trabajar el vidrio de esta manera.Muchas gracias por el video es muy interesante todo lo que cuenta y de la forma que lo cuenta, Lo Felicito!!!!!
Adriana
adrianaelombardi@hotmail.com

María Eugenia dijo...

Comparto tu opinión, Guillermo es un enamorado del vidrio, lleva toda la vida trabajando en esto.
No dudes en contactarlo.
Saludos!

suraksha dijo...

This is so touching, you are a real life hero. Hats off to your passion. I am glad I got a chance to read your story. I like Waterford Chandeliers so much.