martes, 7 de diciembre de 2010

Janet Kelman














Janet Kelman: "Mis piezas se inspiran en las criaturas submarinas, anémonas de mar. En las que el movimiento y la estructura están abiertas, que fluyen. Las formas surgen como un reflejo de estos atributos femeninos. Son frágiles, pero fuertes, vulnerables aún boyantes, vistosas pero austeras y delicadas. Mi intención es transmitir, a través de gestos sensuales y la superposición, por capas transparentes de vidrio, la complejidad de la textura de un arrecife de coral.
Estoy intrigada por las formas que presentan: La sugerencia de que las piezas pueden cambiar o transformarce y salir del horno de una manera disinta a las que las construí. La escultura final se congela un momento que es a la vez estable y dinámico.


Procesos de producción

Mis abanicos de mar comienzan como rondeles hechos a mano a través de hilos de vidrio, o placas.  Realizo cortes con chorro de arena, con cinta adhesiva junto  dos placas y las corto por la mitad de un lado y luego del otro. Así queda tallada la placa con ondulantes remolinos. Para no calentar el vidrio, hay que ir despacio con el corte.Todo este preceso me lleva un total de 20 horas.

La primer caída libre es en un molde en forma de cuenco hecho de un wok. Los woks se pueden usar como moldes grandes. Son baratos, fácilmente disponibles y vienen en una docena de tamaños.
Para la carga de vidrio que uso, que recuece a 900 grados, la temperatura rara vez supera los 1.050 grados ( caida libre controlada). Luego hago el preceso inverso, pongo el vidrio con sus formas abiertas y lo cocino para que bajen un poco algunas partes, esto lo logro abriendo varias veces el horno.